Skip to content Skip to footer

Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: cuando sobrevivir ya es un acto de valentía.

Hay momentos en los que la vida se parece a un camino oscuro y brumoso. No porque no exista salida, sino porque no se ve con claridad. Avanzar requiere esfuerzo, incluso cuando nadie más lo nota. En el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, es importante recordar que la depresión no siempre se presenta como tristeza intensa. A menudo aparece como cansancio, desconexión, culpa o una sensación persistente de estar avanzando sin rumbo.

La depresión como experiencia, no como identidad.

Desde la experiencia clínica, la depresión no define a quien la atraviesa. Es una forma de relacionarse con el mundo y con uno mismo que suele surgir cuando el sufrimiento se ha sostenido durante demasiado tiempo.

Muchas personas con depresión:

  • Siguen funcionando hacia fuera mientras por dentro están agotadas.
  • Se sienten culpables por no estar bien cuando “todo debería estarlo”.
  • Se aíslan para no preocupar a los demás.
  • Luchan en silencio con pensamientos y emociones difíciles.

Y, aun así, continúan caminando.

Cuando la luz no es inmediata, pero existe.

La esperanza en un proceso terapéutico no suele aparecer como una solución rápida. Más bien se parece a una luz cálida al fondo del camino: no elimina la oscuridad de golpe, pero ofrece dirección.

En terapia no se trata de empujar a la persona a “salir” del malestar, sino de:

  • Comprender qué está ocurriendo.
  • Reducir la lucha interna con lo que se siente.
  • Recuperar pequeños movimientos alineados con lo que importa.
  • Dejar de transitar el camino en soledad.

Seguir caminando, incluso despacio, ya es una forma de resiliencia.

Pedir ayuda también es avanzar.

Pedir ayuda psicológica no significa rendirse ni fracasar. Significa reconocer que el camino pesa demasiado cuando se recorre solo.

Hablar de depresión, nombrarla y permitir el acompañamiento abre espacio a nuevas formas de relación con el dolor, más amables y más sostenibles.

Si este texto conecta contigo.

Quizá no sea el momento de grandes cambios. A veces, el primer paso es simplemente no abandonar el camino y permitir que alguien camine a tu lado.

Si estás atravesando un proceso depresivo o conviviendo con un malestar persistente, puedes contar conmigo para acompañarte desde el respeto, el ritmo y la comprensión.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies